Sustancia reflexión sobre arquitectura

Croquis sevilla
Croquis de Fachada en la ciudad de Sevilla, Barrio Triana

¿Cómo interpretamos las sustancias indivisibles dentro de nuestro contexto espacial? ¿Para qué nos sirven?

Es importante preguntarnos hoy en día si necesitamos un cambio de paradigma, vivimos en una sociedad mundial que se encuentra en los excesos de su juventud, sociedades modernas que tienen por ideología el crecimiento infinito y que aún no han alcanzado la madurez de entender que vivimos en un lugar con limitantes o cómo lo llamarían los ambientalistas, un mundo finito.

Como parte de un reflejo, nuestra juventud milenial, hoy se pregunta qué rumbo tomar y nuestro que hacer arquitectónico se debate en las mismas preguntas. Nuestra sociedad asemeja a un joven frustrado intentando comprender cómo superarse. Razonemos bajo que posturas comprendemos las sustancias y definamos que son. Cabe recalcar que la definición que interpretamos como sustancia es aquella idea de la que podemos partir, si habláramos de comida podríamos decir que son los ingredientes, si hablamos de química probablemente hablaríamos de elementos, en arquitectura hablamos de elementos de composición como base de proyecto.

Algunos de ellos son:

Luz: Bajo esta idea de sustancia el escenógrafo Adolphe Appia nos habla del manejo de la sombra y contraste con la luz, como: «la verdadera luz es hija de la noche y siempre coge a su madre de la mano, ya que la noche no es eberos, si no la sombra, y ahí donde no hay sombra tampoco hay luz». Este elemento básico de composición arquitectónica es recurrente en las citas de los arquitectos modernos como louis kahn, Le corbusier, etc. Pero parece que encuentra su punto más interesante en el teatro, donde contraponen este elemento bajo la sombra y sus diferentes gramajes de color e iluminación lo cual puede dotar de elementos interesantes y mejor planteados que en un mar desbocado de luz.

Escala: elemento básico que nos ayuda a comparar y medir un espacio físico. Trabajarlo en un contexto reducido puede ayudarnos a generar sensaciones distintas y atmósferas interesantes.

Geometría: todo en lo cual trabajamos está representado de una manera física, por lo cual aunque este definida de forma regular o irregular nos ayuda a disponer de formas que nos permitan habitar y relacionarnos socialmente con otras personas, por ello ocupamos formas específicas que nos ayudan a una mejor relación social o cultural.

Habitar: es aquello que definimos como arquitectura, marca el ritmo de los cambios, se mueve por la sociedad y la forma en que en ella se relacionan, define los espacios y da pie a las interpretaciones espaciales. Esta esencia por simple definición es nuestra principal clave para intervenir la realidad, es la sustancia que permite identificarnos y manifestar una postura ante nuestro contexto social. Nos da razón a la pregunta de nuestra joven sociedad en excesos. En este cambio de dirección, vemos que caminamos hacia un crecimiento social global, nuestro hábitat se modifica en algunos lugares y hace que podamos definir o revolucionar nuestros espacios arquitectónicos, por eso surge la pregunta ¿para qué nos sirven?

En gran medida para analizar qué tipo de contexto estamos interviniendo, ¿qué clase de relación social puede tener nuestro diseño?, ¿A quién va dirigido? ¿Quienes van a vivir o desarrollarse socialmente ahí? o ¿como voy a emplear mis otras sustancias ahí?